Segun expertos no es recomendable realizar estas modificaciones a su carro.

Cinco modificaciones que no son recomendables para su carro

De cuatro a siete años, dependiendo el tipo de automóvil, le toma a una marca sacarlo a producción y ponerlo en las vitrinas. El asunto no es sencillo, pues cuatro años antes todo el equipo debe ‘adelantarse’ y pensar en cuáles serán las tendencias en el momento del lanzamiento y qué necesitarán los clientes. Lo primero es trazar una hoja de ruta que definirá cómo será el auto y a la misma se le irán haciendo ajustes, Después de los 1.000 esbozos mencionados se obtiene casi una imagen final de lo que será el carro. Con el modelo de arcilla se simula el diseño exterior y se le van introduciendo cambios. 

Otros equipos trabajan en aspectos como los asientos, paleta de colores, diseño interior, neumáticos, luces. Todo debe quedar perfecto para poner todo en función al diseño original.

Hay otro elemento que hoy juega un papel esencial: cumplir con las normas de seguridad en materia de estructura y ubicación de los elementos de mecánica y de la cabina, que en muchos casos restringen las formas y las ideas.

A continuación les contamos cinco cosas que no debería hacerle a su carro, pues al final son cambios puramente ‘estéticos’ que no aportan pero sí pueden desmejorar considerablemente las prestaciones de su automóvil.

 

1. Cambiar rines y neumáticos

Este es uno de los cambios que se ve con mayor frecuencia y se divide en dos ‘tendencias’ para modificar la altura: Los que aumentan el tamaño de los rines y neumáticos y los que recortan los espirales para ‘bajar’ el carro.

En el primer caso, cambiar los rines y las llantas originales por unos de diferente tamaño y especificación, o ‘amarran’ el carro, si son más anchas, o disminuyen la capacidad de frenado y estabilidad si son más altas, además de alterar la geometría del carro y subir el centro de gravedad. 

Tenga en cuenta que la resistencia de los ejes del carro se calcula en función de la carga que soportan las ruedas.

 

2. ‘Bajar el carro’

Al recortar los espirales, en primer lugar se sacrifica el confort de los ocupantes porque la suspensión pierde recorrido y el resorte se hace más duro. Los resortes se calculan con un equilibrio entre la elasticidad y la resistencia en juego con los amortiguadores. Además de absorber los impactos, los espirales soportan el peso de la carrocería y su transferencia al acelerar, frenar o cruzar y todo lo que está ‘pegado’ a ella, esto es el motor y la transmisión. 

Así mismo, unos espirales recortados obligan a un trabajo diferente de los amortiguadores que deben tener otro recorrido y capacidad de frenado y usualmente no se consiguen en el mercado por fuera de la especificación de fábrica. Un resorte corto con el amortiguador de serie causa que este llegue internamente a sus topes y se estalle.

 

3. Suprimir el catalizador o modificar el sistema de escape

Hay quienes suprimen el catalizador con el argumento de que este no se necesita y que ahoga el motor. Esto no es cierto. El catalizador tiene como función proteger el medio ambiente al pasar los gases de la combustión del motor y controlar la cantidad de partículas por un recipiente con metales y reactivos especiales que les quitan gran parte de sus componentes nocivos. 

Además, el motor viene calibrado para funcionar con el catalizador y si lo suprime, puede tener problemas ya que el computador no está previsto para trabajar sin este sistema del cual toma señales para calibrar la mezcla. Más allá de esto, es ilegal hacerlo porque incumple de inmediato con las normas de emisiones vigentes.

De otra parte, suprimir el silenciador solo aumentarán el ruido y la posibilidad de que lo multen si excede los decibeles permitidos.

 

4. Modificar las luces

Lo primero que debe saber es que las luces de un vehículo no son un lujo o un adorno. En realidad actúan como un elemento de seguridad que permite que usted vea y que los demás conductores lo vean. Existe un código internacional que determinó que adelante son blancas, atrás rojas y ámbar las intermitentes o direccionales. 

La alteración de colores o cantidad de luces y su funcionamiento le puede generar una multa pues todo lo diferente a este código es ilegal. Así mismo, si su carro viene con bombillos de luz halógena no debe cambiarlos por otro tipo, por ejemplo LED o HID, pues el diseño de las lámparas varía de acuerdo al tipo de bombillo y por lo tanto no funcionarán de forma adecuada.

Tampoco son legales las luces de neón, las estroboscópicas u oscurecer los ‘stops’. Esta práctica o cambiarles el color, es peligrosa pues quedan poco visibles lo cual atenta contra la seguridad de los ocupantes del vehículo.

 

5. El lavado del motor

Hay quienes se preocupan por el aspecto del motor. Hasta donde se sabe en ningún manual hay instrucciones del fabricante para lavarlo, así que lo mejor es no hacerlo y menos con agua a presión o vapor de agua. Aunque muchos motores modernos están cubiertos, el agua puede llegar a una cantidad de sensores y componentes electrónicos que tarde o temprano empezarán a enviar señales al tablero; el agua también se deposita en muchos orificios y con el tiempo empieza a aparecer el óxido en varias piezas. 

El lavado es algo que se hace ocasionalmente y piense que si el motor ha funcionado externamente sucio durante un año, por ejemplo, quiere decir que no hay afectaciones mecánicas por la costra de polvo que genera el uso.

Por lo tanto la suciedad poco o nada influye en el rendimiento o durabilidad de la máquina. Pero si lo quiere ver limpio hay en el mercado diferentes tipos de limpiadores que ayudan a remover el polvo y el aceite sin mayores riesgos de ocasionar un daño. O si insiste en lavar el motor con agua envuelva los componentes electrónicos en bolsas ajustadas con bandas de caucho y evite grandes chorros de agua a alta presión.

 

 

 

 


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